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Grandes empresas son el motor: Endeavor


México es un país de changarros, pero lo que genera crecimiento económico y mejores empleos son las empresas grandes, dice Fernando Fabre, director general de Endeavor, un fondo que ayuda a empresas de alto potencial y que venden más de 5 millones de pesos a encontrar inversionistas para aumentar su tamaño.

Con los últimos datos disponibles, Endeavor concluyó que para crecer 1% el PIB son necesarios 400 mil  changarros, pero el mismo resultado se puede obtener con sólo 70 empresas grandes. “Las políticas debieran apuntar a convertir empresas PyMES en grandes”, dice Fabre.

– ¿Cómo está México en generación de nuevas empresas?


No hay datos específicos. La única fuente son los censos económicos de INEGI -los resultados del censo de 2009 aún no llegan. Al comparar los resultados de 1999 y 2004, vemos que en el país se crean unas 200 mil  microempresas al año, pero 90% son microempresas de menos de cuatro empleados. La tasa de supervivencia es de 60% -más alta que en EU, por ejemplo, donde fracasan nueve de cada 10. Sólo que en México son changarros, es decir, negocios  que no tienen riesgos ni ambición y que, por tanto, no quiebran.

Esas microempresas generan 6% del PIB, lo cual es ridículo. Por eso cuando escuchas a seudoexpertos que piden ampliar la base fiscal para incluir a los informales, me pregunto si saben de lo que hablan,  la recaudación no aumentaría ni 1%.

Quien arranca un changarro no es que vea una oportunidad y piense en crecer, sino en resolver una necesidad, porque se da cuenta que con una tortillería, fonda o estética, gana más que como empleado. Ese es el tipo de negocios que se genera en México; es bueno que exista, porque es una válvula social, pero a Endeavor no le interesa.

En 2004 había casi 2 mil 500 empresas de más de 500 empleados, las cuales  generaban 35% del PIB, en contraste con los 3 millones de changarros que generan 6% del PIB. Ese dato nos cambió la perspectiva por completo. El gran contribuyente, generador de empleo formal y productivo es la empresa grande. Cuando todo  el mundo ha dicho que el motor de México es la pyme, el motor es la empresa grande.

EU tiene 17 mil  empresas de más de 500 empleados que generan 65% de la economía, de acuerdo con el Census Bureau. El estadounidense medio trabaja en una empresa grande y tiene los beneficios de ello, como estabilidad laboral, seguro médico, salarios y compensaciones competitivas. En México, quienes no pueden trabajar en una de las 2 mil 500 empresas, se va a una PyME, ¿cuánto le pueden pagar, qué prestaciones tiene? La economía chilena también depende de las grandes empresas -tiene 9 mil  y le generan 85% del PIB, según el Ministerio de Hacienda.

Esos datos explican por qué México no crece: las políticas debieran  apuntar a  convertir empresas pymes en grandes. Con datos de 2004, encontramos que para crecer el PIB en 1% se necesita crear 400 mil  microempresas de menos de cuatro empleados, o bien 70 empresas grandes. Esa es la clave.

– ¿Y por qué  en México no hay más empresas grandes?

Se piensa que comenzar una empresa es difícil, pero lo difícil es crecerla. Puedo crear una empresa hoy y vender a tres clientes, pero cómo hago para vender a 300 y luego a 3 mil. Ese es el verdadero reto, la falta de clientes. Otro es el talento, porque en México es carísimo contratar y despedir personal. Una reforma laboral aumentaría las contrataciones; por ejemplo, una empresa contrata personal porque cree poder aumentar significativamente sus ventas; si  el cálculo no se cumple, tiene  que despedir a quienes contrató. Pero es tan caro hacerlo en los términos de la Ley Federal del Trabajo que la empresa se vería en peligro de desaparecer. Entonces, por cobertura de riesgo, la empresa prefiere no contratar personal, aunque ello signifique renunciar al aumento de las ventas o aumentarlas poco a poco.

Endeavor mismo no contrata en este momento. A pesar de que hay gente muy capaz en el mercado, que nos daría capacidad de crecer y captar más recursos para apoyar a más empresas, no lo hago porque si las cosas no salen bien y tengo que despedirlos, quiebro.   Entonces es una combinación de costos de contratación y despidos, más incertidumbre económica.

Pero certeza económica no tienes en ningún lado. En Sillicon Valley el riesgo no es que quiebre EU, pero sí que un cambio en la tecnología te destruya tu mercado, como por ejemplo las empresas de biotecnología que desarrollan una bacteria que nunca funciona. En México no tienes esos riesgos, pero sí  de que suban más los impuestos,  etcétera.  En resumen, no hay más empresas grandes por  la falta de clientes,  de talento y  de financiamiento. Son las tres claves.

– ¿Qué otra lectura haces de esa mezcla de empresas grandes, pymes y micros, y su aportación al PIB?

Que México no es emprendedor, es microempresario, es changarrero, y así nos han hecho. Nos gustaría tener un país más emprendedor, es decir, que tenga las herramientas para animarse a crecer sus empresas. Si tienes una empresa de 10 empleados, ¿qué necesitas para llevarla a mil empleados? Necesitas clientes, talento y financiamiento, bien pues ¿cómo facilitamos las cosas para que lo consigas?

– México tiene barreras monopólicas u oligopólicas de entrada en ciertos sectores, ¿no impide eso a empresas medianas convertirse en grandes?

Depende del sector. Todo mundo habla de las telecomunicaciones. Si quieres poner una empresa de telefonía fija, pues sí tienes a Telmex enfrente, pero además es una tecnología que va en picada. Pero telecomunicaciones también implica triple play. Y lo que vemos en México es que hay seis o siete ofertas en triple play. Emilio Azcárraga es el presidente del consejo de Endeavor, y es dueño de uno de los mayores jugadores de triple play y que sin duda será el ganador en este campo. Pero eso no implica que Endeavor no apoye a una empresa que se llama Red Radial que ofrece triple play en zonas semi-urbanas y rurales. Hay nichos de mercado en los que se puede competir muy bien.

Ahora, si quieres producir cerveza en México, pues dirás que ahí están  las  empresas Cuauhtémoc y Modelo, y son oligopolio. Sin embargo, estamos apoyando en Puebla a empresas de cerveza artesanal que tienen un potencial de crecimiento extraordinario, porque si cubres tres o cuatro mercados regionales, ya eres un jugador nacional.

– Si es que antes no te compra una empresa grande…

Pero si te compran ya hiciste el negocio, no lo vemos mal. 

– Pero así no tendremos más de 2 mil 500 grandes empresas.

De acuerdo. Pero en aviación, de la noche a la mañana surgieron cinco empresas nuevas.

– La política pública abrió mercado

De acuerdo, pero ibas contra el monopolio del Estado. Es cierto, sí hay mucha influencia de grandes empresas en México que tienen poder casi monopólico, pero eso no es impedimento para los buenos emprendedores. En Estados Unidos, la visión de los monopolios es otra. Microsoft tiene 90% del mercado de sistemas operativos, pero no ha impedido a otras  hacer sus propios nichos, como Linux.

Steve Jobs tiene un monopolio más fuerte y duro con la música, y nadie lo ve como tal. Es naturaleza del empresario generar ventaja competitiva en su empresa, y lo que quiere es hacerlo de forma legal y con las reglas del juego. Lo malo es cuando es ilegal o con corrupción con el Estado lo que te permite tener un monopolio que no debieras tener.

– O influir en las reglas del juego.

Exacto, eso es lo que no se vale. Pero no tengo problema con que una empresa quiera ser líder en su sector, mientras actúe de manera legal, leal y dentro de las reglas del juego.

– ¿Cómo cambia el panorama para el emprendedor con la crisis local e internacional?

Hay poco cambio. Siempre dicen que de las crisis nacen las oportunidades. Es cierto, porque se caen competidores, el mercado laboral se mueve y hay gente muy buena buscando trabajo. ¿Qué le pasa a un emprendedor que inició su negocio cinco años antes de la crisis? Nada, para él esto no es nuevo. Es cierto que cerraron el crédito, aumentaron las tasas de interés, la inflación aumentará un poco, el tipo de cambio se desestabiliza, pero es algo a lo que estaba acostumbrado. Al iniciar, nadie le prestó dinero, y si lo obtuvo fue de agiotistas, a un precio más alto; los clientes no le compraban, porque era nuevo y la gente más preparada no quería trabajar con él por la misma razón. El ambiente para el emprendedor siempre será adverso. 

Cambiará la perspectiva cuando llega la recuperación. Porque si en este momento sobrevive bien, en la recuperación esa será su mayor fortaleza. La oportunidad se presenta justo cuando termina la crisis. Ese es el gran chiste.

– ¿Cómo ha vivido eso Endeavor?

En 2008, las ventas de nuestro portafolio de 81 empresas aumentaron 35% en promedio respecto de 2007. Para este año, apostaría que va a bajar 12%. Suena terrible, pero si lo pones en comparación con el universo de empresas del país, es la mejor noticia que puedes dar.

– Y desde el punto de vista de los inversionistas, ¿dónde queda el emprendedor como opción para invertir cuando  hay gangas para comprar por todos lados?

Un poco peor. Los fondos de inversión de capital privado en México es una industria de 10 mil  millones  de dólares. Antes de la crisis, en 2007, la perspectiva que tenían era buscar las mejores empresas, hacerlas crecer y sacarlas a bolsa o venderlas. A raíz de la crisis, la visión de los fondos cambió a comprar gangas, a buscar lo que se cayó y adquirirlo barato  y levantarlo. Entonces un emprendedor que ya no crece 35% sino 12%, no es atractivo.

Eso cambia la forma de inversión, porque ya no se trata de negocios en marcha, con equipo de gestión. Compras el talento, con tanta gente capaz que hay afuera en el mercado. Hasta eso te sale barato.

– ¿Qué tan amplio es ese fenómeno?

La industria de fondos ha invertido 70% de los 10 mil  millones  de dólares, es cartera activa,  y mucho ha sido en bienes raíces. Quedan 3 mil  millones. Si no hubiera crisis, se estarían invirtiendo en empresas de alto crecimiento; sin embargo, se han enfocado a empresas en el suelo, a reestructura, a salvamento. El monto que estimo se perderá este año para emprendedores es de 3 mil  millones  de dólares.

– ¿Qué efectos tiene eso?

Es un desfase de tres a cuatro años, que es lo que se tardan los fondos en levantar a la empresa tronada que compran en este momento. Hace la recuperación más lenta, porque en este momento empresas de alto potencial son las que están en ceros y que se van a tardar más en generar empleos. El ciclo normal es de tres o cuatro años, así que esos 3 mil millones de dólares, en lugar de generar empleos hoy, lo harán en tres o cuatro años.

– ¿Qué  les pasará a emprendedores?

El panorama es cada vez más complicado. De las 300 mil empresas medianas que hay -emprendedores que corrieron más riesgos y tienen 50 empleados y el potencial para llevar ese número a 500- 290 mil están en crisis, en espera de una oportunidad para levantarse. Pero muchas no van a aguantar. Las micro, en cambio, no tienen problema, si venden tortillas seguirán vendiendo con o sin crisis.

– ¿Habrá más changarros?

Sí, aunque al ser quinquenales las mediciones de INEGI -el siguiente es en 2014-, no lo veremos en los números.

– En cifras no, ¿pero en los hechos?

Lo que hacen las crisis es que la gente desempleada, de mandos medios para abajo, no les queda de otra que abrir un changarro. Se va a notar  en el aumento  de compra de franquicias. Es una de las razones por  las que México es el tercer  país con más franquicias en el mundo.

– Por las sucesivas crisis…

Poner una franquicia no es ser emprendedor porque es como comprarte un trabajo, tienes limitado lo que vas a ganar y lo que vas a perder. No hay riesgo realmente. Pero es la falta de empleo digno, es decir, las personas que quieren ganar 20 mil pesos al mes y no pueden, compran una franquicia de tacos.  Muchos usan su liquidación para comprar una franquicia.

– ¿Qué hace Endeavor ante un escenario como el actual?

Seguir encontrando a los mejores emprendedores que podemos, es decir, que a pesar de la crisis tienen un producto o servicio innovador y eso siempre se va a vender, aunque más lento.

Tenemos que adaptarnos a los ciclos de venta. Sí tenemos problema en eso, porque antes tardabas  100 días en cerrar una venta, ahora serán 200, de cinco meses a 10  meses para vender tu software, servicio empresarial o lo que sea. Eso lo que genera es un impacto en el flujo de efectivo. Así que ayudamos a emprendedores a negociar con proveedores, priorizar y pagar a  los  que pueden frenar la producción, y negociar con otros; y hacer despidos cuando es necesario.

Si sube el ciclo de venta y sube el ciclo de pago de los clientes, tu cuenta por cobrar se va arriba, y no queda de otra que reducir gastos y esto es renegociar con proveedores precios y términos y reducir personal. Todo con el fin de que el flujo de efectivo del negocio se mantenga a raya; no ganas pero tampoco pierdes, preparándote para  la recuperación.

Tenemos buenas perspectivas, aunque por el momento son malas noticias. Tal empresa tiene problemas con un cliente, a otra que se le cayó la oferta; es aguantar y aguantar. Concentración en flujo de efectivo, cash in king (el efectivo es el rey), cuida tu flujo de efectivo más que a tu familia.

aqui el link de la nota original
http://www.eluniversal.com.mx/articulos/55952.html

Acerca de torrontegui

Octavio Armando Torròntegui Gàmez. nacido en Culiacan, Sinaloa Mexico. hijo unico ha trabajado en: lavados de autos radiofusoras productoras de Cine y TV Escrive Estudia Filosofìa, Ciencias de la Comunicaciòn, Japones Actua Canta Toca diversos instrumentos (Guitarra es el preferido) Hace malabares y es bien modesto ^^ ...

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